AÑO 2005
COMENZAMOS A CAMINAR
El año 2005 marcó el inicio de la andadura de la nueva Junta Directiva bajo la presidencia de Isidro Oliván Paúles. Con el testigo recién tomado, se intentó sanear la tesorería, y gracias a las compensaciones por actividades, la Dirección General de Deportes del Gobierno de Aragón, permitió que cumpliésemos con nuestro objetivo. E importante fue la conferencia que impartió ese maestro de la información en Televisión Española, que era Gregorio Parra. Todo un periodista deportivo especializado en Atletismo que ha estado presente en los más prestigiosos acontecimientos mundiales. Dió una conferencia magistral organizada por la ADPZ en las instalaciones del Centro Aragonés del Deporte, en la que disertó sobre la magia del deporte rey olímpico. Y lo hizo en vísperas del Gran Premio Ciudad de Zaragoza de Atletismo, en el que intervinieron las más prestigiosas figuras nacionales e internacionales, y que fue ofrecido en directo por TVE. Fue un lujazo poder contar con la presencia de un auténtico “monstruo” de la televisión deportiva.
Por otro lado cabe señalar que en 2005, directivos y asociados predicaron con el ejemplo, practicando un deporte tan acuático como el remo por el río Ebro, gracias a la gentileza del presidente del Club Náutico de la capital aragonesa, Félix Marugán, todo un luchador por la causa de su río. La APDZ hizo suya la petición de navegabilidad por tan importantes aguas fluviales, y la jornada reivindicativa y eminentemente deportiva, se inicio desde la orilla del Náutico con dirección al embarcadero del Centro Natación Helios, para volver al punto de partida.
Las aguas presentaban un aspecto un tanto rápido, por lo que el apoyo incondicional del Cuerpo de Bomberos resultó esencial, especialmente para rescatar a un par de “remeros” periodistas, cuando la barca había bajado descontrolada hasta el puente de Piedra.
Pero lo importante es que la jornada sirvió para concienciar a los que estamos tan inmersos en el mundo de la pluma, de la necesidad de conseguir un Ebro realmente navegable.
El caso es que en diciembre se celebró en el restaurante del Club Náutico la primera cena de hermandad, a la que asistieron cuantos socios quisieron acudir y que tuvo carácter de homenaje a Gloria Arias, viuda de nuestro también compañero Enrique Peyrona, fallecido ese mismo año.
Todos los asistentes fueron obsequiados con distintos regalos.